“El asesinato, incendio o destrucción de vidas, iglesias y otros bienes de la colectividad, señalan el camino a un estado anárquico total con estrecha semejanza al propugnado por la revolución social comunista. La represión firme, ecuánime y serena de las fuerzas armadas y en particular la noble reacción del ejército anularon el movimiento. La objetividad con que fue informada la institución y la opinión pública sin deformaciones, hablan de una confianza absoluta en los valores morales del ejército y de la ciudadanía consciente y libre”

Arturo Ossorio Arana, ministro del Ejército, Diario La Prensa, 13 de junio de 1956, tras la detención de los revolucionarios de Valle contra el gobierno militar de Aramburu y Rojas.

“Mi querida Angelita: En este momento me intiman que dentro de una hora debo morir; ignoro por qué; mas la providencia divina, en la cual confío en este momento crítico, así lo ha querido. Perdono a todos mis enemigos y suplico a mis amigos que no den paso alguno en desagravio de lo recibido por mí”.

Dorrego, en carta a su hija Angelina una hora antes de su fusilamiento, 13 de diciembre de 1828

Comentarios

  1. José: soy Fernando Varela (que raro poner el apellido para que me identifiques). Voy a estar en BAires desde el 16 de abril hasta el 24 (por la Feria). Si te apetece, nos tomamos algo. En cualquier caso, un placer saber de ti. Ah, mi correo fernando@lenguadetrapo.com
    Saludos.

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