Dick. Cuentos completos.

 
 
          Problemas con las burbujas. Es un cuento de 1953. Se plantea el origen del sadismo en aquellas personas que pueden disfrutar de un ocio ilimitado. Habla de un exceso de energía que se manifiesta en una hostilidad latente, producto de la amargura de la inacción, de la frustración del que no sueña. Estamos en California en los cincuenta. Dick ve el advenimiento de una población morbosa y cruel, una población de monstruos. Donde otros, como Borges, siguen encerrados en su pequeña celda mental macarthysta, Dick ve el problema real del futuro: la clase media ciega, drogada por el consumo. La energía interior que crece y crece, hasta terminar estallando. La densidad de la energía que va aumentando la presión sobre el medio, hasta que el propio medio estalla. Y marca Dick dos direcciones de desarrollo: la humanística y la tecnológica. Generar pensamiento o generar objetos. Está acariciando el problema del decrecimiento y de las thermoeconomics en 1953. Como siempre, "alguien lo vio".
          El hombre apresado, oprimido, que ya no es rey de sí mismo, quiere y busca, en cambio, un ámbito de dominio en el que pueda sentirse dios. Esa pregunta es precisa y necesaria: "´¿cómo sería el mundo en el cual tú fueras un dios omnipotente?". Es decir, ¿cuál es nuestra capacidad de clemencia en el uso del poder?". Mandar virtuosamente es renunciar a partes del ejercicio del poder. Pero esto parece poco lúcido. En principio, la sociedad incluye constantemente medios de compensación para evitar que el poder sea ejercido con crueldad. Sin embargo, todo poder entraña límites, y los límites generan amargura. Todo ello entronca con la metafísica de Dick, que habla siempre de dioses torpes, de una especie de paganismo de lo cutre, de dioses mentalmente perturbados, incapaces la mayor parte de las veces de controlarse mínimamente.
          Las armas de melancolía: escudos energéticos protectores que sumergen a la víctimas en una nube de negatividad terminal, que le provoca ganas de morir instantáneamente. Es una imagen correcta: la oposición deriva en soledad, que deriva en dolor, que deriva en locura. Scott Card lo utiliza de forma genial en Pathfinder.
          Es posible que la Tercera Guerra Mundial nunca sea declarada, sino que se extienda y se generalice desde conflictos parciales que vayan aumentando de intensidad. Propagación de conflictos ya existentes, lentamente, pero de forma imparable.
           Dick, en 1953, utiliza el concepto de falla geológica aplicado al tiempo. Si se produjera una descarga de energía de la suficiente fuerza, el tiempo podría desplazarse adelante o atrás, y el sujeto se encontraría en otro tiempo, siempre y cuando hubiera logrado permanecer al margen del propio tiempo desplazado.
           En los relatos de los cincuenta, Dick describe Estados Unidos como un país aterrorizado. La energía predominante es el miedo, que lo inunda todo, y que sólo se enfrenta mediante el consumo. La relación miedo-consumo sigue vigente a día de hoy. Y haciéndose más y más histérica.
 

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