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No hay pena de muerte física. Hay muerte civil, aburrimiento, traición, vaciado y marginalidad, pero muerte, no. Eso no. Martínez Ares lo canta: " te podrán matar de hambre, pero no te morirás ". La infame tristeza de la escasez secreta, del silencio, de la tarde caída en desgracia. Ese maravilloso fragmento del Lazarillo, en que hidalgo y criado quedan en silencio, mirando al vacío en una casa carente de muebles, con la luz de la calle cruzando el polvo de las habitaciones desiertas. Y bajo ese horror, una desternillante dignidad despiezada por la burla burguesa, que irá creciendo durante cuatrocientos años, hasta llegar a este desaforado circo de la crueldad bienpeinada. La pobreza como objeto de risa. El hambre como recurso humorístico. Hemos vuelto al principio.

Aisha en el asador

18 de julio de 2016. Aisha empieza a trabajar en la cocina del asador de Galapagar. Madrid. Europa. No tiene contrato. Ni nómina. Ni Seguridad Social. Ni tarjeta sanitaria. Ni derechos. Apenas existe. Apenas habla español. Tiene 36 años. Viuda. Un hijo en Marruecos. Trabaja cuatro horas de miércoles a sábado. Tres el domingo. El refuerzo perfecto: 380 euros al mes. En negro. Barato. Productivo. En el asador de Galapagar donde trabaja se venden botellas de vino más caras que su sueldo.             7 de octubre de 2016. La dueña le ha dicho que si sigue trabajando bien le harán un contrato y le arreglarán los papeles. No hay mejor motivación. Aisha está manejando la cortadora eléctrica. Es viernes. Hay mucho trabajo. Prisas. Un descuido. Se corta. Se corta mucho. Pierde el dedo. El anular. Aisha llora. Por ella. Por su dedo. Por su hijo. Por el dinero. Por el pasado. Por el futuro. La llevan al Centro de Salud de Galapagar. Allí...

Leyendo a Eliade

La gran conquista indoeuropea afecta a todas las culturas, a todos los pueblos. Llevan con ellos sus obsesiones: el oro, como concentración del fuego; la idea de la fecundación promordial, realizada por el fuego sobre un ámbito acuoso; la idea del nacimiento y del renacimiento a través del agua -y su relación con lo femenino-; la exaltación del caballo y el carro, la identificación del guerrero con su caballo y su consecuencia última: el sacrificio de caballos -máximo tabú, máximo sacrifico-.  La religión griega es pesimista. Sólo confía en el presente. El pasado es legendario y positivo. El futuro es la nada. El presente es sufrimiento y fugacidad. Conclusión: vive rabiosamente en el presente. Era una religión muy ineficaz como catalizador social. No se es demasiado productivo si únicamente piensas en el presente. Por contra, la religión irania -influyente en todo el Medio Oriente- es esencialmente positiva, mesiánica. Es constructora de mitos a futuro, creadora de imperio...

Sobre El laberinto español, de Gerald Brenan

Libro maldito en España hasta bien entrada la década de los 70, a pesar de que su primera edición en inglés es de finales de los años cuarenta. A Fraga y demás carcunda les aterrorizaba que se leyera masivamente, e hicieron lo posible y lo imposible para que no se publicara. La historia de la truculenta oposición gubernativa española a la edición de 1962 -nacida en París a manos de una excepcional nómina de intelectuales en torno a Ruedo Ibérico- explica gran parte de la mugre que nos inunda hoy, y desvela a los fundadores de esta pseudodemocracia como la gentuza inmoral que eran y que son. Pese a todo, el libro es bien conocido y ha estado en millones de casas. Es una de esas escasísimas referencias historiográficas que milagrosamente cruzan el umbral de lo académico para ir al encuentro de otros lectores. Quizás a ello colabora el delicioso estilo de Brenan, que hace fluir el ensayo como si fuera un relato en primera persona que alguien abrumadoramente erudito y apasionado tiene a ...

Las torres del olvido, de Gerard Turner

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Ciencia ficción global, en la que se expone un futuro cercano a través del cual novela las consecuencias del calentamiento global y el colapso ecológico. Para recalar en el futuro cercano Turner primero hace un viaje al futuro lejano en siglos. Allí, a través de la mirada de una historiadora nos acercamos al material matriz de una obra de teatro. Filtros cervantinos para acercarnos a una historia con puntos épicos y con trama de acción pseudomilitar y mafiosa.            Gerard Turner escribió la novela durante los años de Reagan. Es australiano, y en Australia se desarrolla la trama. En la propia novela se establece esa década como el momento en el que las clases privilegiadas asumieron de forma inconsciente y suave el colapso que se avecinaba en pocas décadas. Esa es la explicación para el regreso a sociedades duales propio del neoliberalismo. La globalización podría entenderse, de este modo, como la reacción de pánico de las clase...

En la orilla, de Rafael Chirbes

En un pueblo de Valencia está todo el siglo XX. Las traiciones y carnicerías, y sus consecuentes silencios y rendiciones. Todo. La larga marcha de una derrota repetida una y otra vez, como un eco de pesadilla. Chirbes lo mezcla con el barro, con el serrín, y con el ladrillo. Un marjal. Un pantano. La verdad tiene calidad lacustre y tóxica, habitada por seres microscópicos que se meten dentro de uno. La verdad es verdosa, maloliente, y anuncia muerte a su portador. El paludismo amarillo del huido, aterrorizado por las partidas de los padres de los futuros constructores de imperios frente a la costa. La mentira, por el contrario, tiene todas las cualidades de la falsa asepsia industrial: transparente, inocua, insípida, omnipresente.         Esteban, el carpintero. El hijo del viejo republicano derrotado que anotó en el revés de los calendarios los pasos a la liberación que nunca se produjo: París, Varsovia, La Habana... Y el desconcierto: Praga y ese...

Taxi, de Jafar Panahi

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