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Walter y Ka

Alburquerque. Kars. Dos ciudades fronterizas. Con México una, con Armenia y Georgia la otra. Ambas en mitad de un desierto-estepa. Desolación y lejanía. La cultura es "eso" que viene a interferir, a molestar. Walter y Ka son dos ilustrados fallidos. El uno, profesor de secundaria en el instituto y el otro poeta exiliado en Alemania. Son dos buenos ciudadanos, sometidos a la opresión de los fuertes y a la desidia de sus iguales. Dos hombres tristes y entristecidos que, sin embargo, juegan sus vidas con habilidad. Ambos nacieron en los primeros años de la década de 1960. Están colgados en mitad de la Historia. No han dicho nada, y ya no van a tener tiempo de decirlo. Son conscientes de su nimiedad, de su insignificancia, y se encuentran con dos ámbitos peligrosamente "activos", dos espacios de gran energía: el narcotráfico y el islamismo radical. En contextos aparentemente lejanos, asistimos al mismo conflicto del hombre bueno occidental enfrentado a las consecuenci...

Antonio Ramos Oliveira

Este tío estuvo allí. Leo el tercer tomo de su Historia de España, el que trata de la II República y el golpe fascista. Su estilo es lento, y lleno de datos, y aburrido por momentos. Sin embargo, explica con enorme precisión la encadenación de sabotajes que llevaron a la Guerra de Resistencia española. Es muy bueno su análisis de la ultraderecha, de sus fundadores y de sus principales poderes, las finanzas y la oligarquía agraria. Cuando se produjo el golpe militar y la guerra posterior Ramos Oliveira salió para Londres, como agregado de prensa, y después pasó el resto de su vida en México. Un exiliado. Pero un exiliado con contactos y conocimientos. Un gran intelectual antifascista.             Los logros de la II República: la reforma de la Salud, la Educación, y los proyectos de Obras Públicas. También se hizo una gestión honrada y eficiente de la Hacienda. En lo demás, buenas intenciones y mucha incapacidad. Enfrente, l...

"Fluyan mis lágrimas, dijo el policía", de Phillip K. Dick

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Año 1974. Novela sobre 1988. Realismo visionario a catorce años vista. En esa distancia inquitantemente cercana sitúa Dick gran parte de sus novelas y relatos. Catorce años. Desde nuestro presente, esta novela se ambientaría en 2027. Aparece siempre la televisión como un vehículo de alienación global. La policía controla a la población mediante la represión, la documentación exhaustiva, las drogas y la tele. Cuenta, esta vez, la historia de una estrella, no la de un perdedor. Esto no es muy común en sus obras. Pero este presentador vivirá la pesadilla de la desaparición social, del anonimato. Y ese es el tema: ¿qué sentido tiene el éxito en una sociedad en la que el éxito sirve únicamente al poder? ¿Qué es una élite? ¿En qué nos puede mejorar la genética? ¿En qué se basa nuestra identidad? ¿Somos algo aparte de lo que los demás aseguran que somos? ¿Borrará definitivamente la sociedad de la información la noción del "yo" independiente de las relaciones sociales?

El abogado del terror

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         Hay seres humanos llamados a no transitar la vida de forma apacible. Este tipo es uno de ellos. El espectáculo de su inteligencia es, en sí mismo, fascinante. Su posicionamiento y su capacidad de deslegitimación del sistema, también. Ambigüedad. Qué difícil. Sólo para adultos. El documental con el título de arriba es imprescindible. Y de paso, voy a volver a ver Múnich, de Sorkin/Spielberg.     - ¿Defendería usted a Hitler? - Defendería incluso a Bush. Siempre y cuando se declarara culpable.         Esa réplica vale como muestra del tono general de este hombre. Saltaba por la ventana llevándose el marco por el camino. Silvia Cattori : Usted conocía a Milosevic. ¿Qué sintió al conocer su muerte?   Jacques Vergès : Soy uno de sus abogados. ¿Qué sentí? Sentí indignación porque a todas luces es una muerte que se ha querido. Desde este punto de vista es un asesinato. Milosevic es...

Cuando las montañas tiemblan

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         Por medio de este documental salió a la luz el genocidio cometido por el ejército guatemalteco por orden del gobierno estadounidense. Estos días, observando lo que sucede en Egipto, da que pensar, y es inevitable trazar las líneas paralelas entre estas dos historias. Quizás dentro de poco a nuestro alrededor alguien esté interesado en crear una situación de caos insostenible para que el control militar de la población sea una prioridad frente a la decencia más elemental. Y cuando llegue ese momento, millones de españoles obedientes encontrarán en sus pequeños cerebros el medio de justificar lo injustificable. En gran medida todo está relacionado con el modo en que en Estados Unidos se gestiona el I+D. La necesidad de inflar los ingresos de los fabricantes de armas -y principales investigadores tecnológicos- por medio de los presupuestos públicos de los propios Estados Unidos y de aquellos países a los que hay que "ayudar". 

La ciudad de los espíritus, de Mark Mazower

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         Historias, historias, historias... La ilegibilidad de este libro es su mensaje. Su contenido se basa en la imposibilidad de poner orden en la trenza mental y vital tejida por cristianos, judíos y musulmanes en Salónica durante cinco siglos. Como en tantos otros lugares, el nazismo supuso la aniquilación de este sueño cultural destilado en ciudad. El fascismo contemporáneo -la troika- amenaza de nuevo esta ciudad mágica. De todas formas, pasear por sus calles, y hacerlo de nuevo a través de las páginas de este maravilloso libro, consuela frente al pangermanismo contemporáneo. Alemania no puede abrir la boca en Europa. Y sin embargo, gobiernan el destino de los pueblos del sur. De nuevo.            Acceder al martirio en Salónica no era fácil. Conseguir que un juez o gobernador otomano condenara a muerte a un cristiano, por muy agresiva u ofensiva que fuera su actitud, no era fácil. Antes de eso solía...

De dioses y hombres

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      Esta película es interesante y profunda. Al mismo tiempo, refleja un concepto de la convivencia que estuvo presente en el mar de los espejos durante cientos de años. Estos días vuelve a ser imposible. Hace tiempo conocí a un sacerdote que estuvo en Ruanda durante el genocidio. La actitud de la iglesia francesa fue igualmente ambigua entonces. Las metrópolis protegen a sus hijos de puta. En los informativos pesa tanto un "ataque" a una iglesia cristiana que setencientos muertos musulmanes. La vida no pesa igual. Las víctimas no pesan igual.